Gaveta de centellas maricrónicas 25


1201. Me voy a quedar sorda si tus ojos no dejan de gritarme.

1202. Por eso me gustan la esperanza y la poesía, porque son necesarias e inútiles.

1203. No sé qué tiene tu cerebro, pero no se me pasa.

1204. Sigue escribiendo, el talento está en camino.

1205. Cada vez que me río de mí, me duelo menos.

1206. Las gentes siempre rectas sí que sois una desviación.

1207. Lo que se amplía mi jaula cada vez que me besas.

1208. Si aciertas en el blanco se muere el poema.

1209. Fracaso es que no te hayas dado cuenta hasta ahora que el petirrojo lleva toda la tarde cantando.

1210. Siempre me parece que en otra cárcel estaría mejor.

1211. Yo me lo busqué: sabía que era una mujer de la que no se vuelve.

1212. Cualquier odio a seres de nuestro planeta es endofobia.

1213. Él era un pirómano en serie, pero ella sabía hacer más variedades de fuego.

1214. Me gustan los senderos que no son atajos.

1215. A veces me canso de estar sola, pero me basta permanecer una sola hora con los demás para volver a la soledad con toda la ilusión del mundo.

1216. Para qué caváis si todo es tesoro.

1217. Odiar a alguien es otra forma de seguir unido a él.

1218. Cada vez es más amplio el cementerio de todas las personas que pude ser y no he sido.

1219. Cuidado con las prisiones a las que no se les ven los barrotes.

1220. No se juzgan las manos sucias de quien las tiene vacías.

1221. Prefiero hacer labor para el barrio que historia para la patria.

1222. Qué lucha entre el niño que resiste debajo y el viejo que me echaron encima.

1223. Mi única manera de avanzar es ir tropezando hacia delante.

1224. Para mí la vida es difícil, pero para la vida la difícil soy yo.

1225. ¿Tiene esta ciudad tres millones de habitantes o tiene el mismo habitante tres millones de veces?

1226. No me preocupo de sentar la cabeza, me preocupo de llenarla.

1227. Felices los que aún no han llegado a ese punto sin retorno que transforma un corazón silvestre en un corazón mecánico.

1228. Estoy dejando el vicio de creerme virtuosa.

1229. Existen las mentiras pequeñas, las medianas, las grandes y la historia de tu patria.

1230. Del intercambio de soledades puede surgir el amor o errores más graves.

1231. Solo me pongo en peligro inminente de poesía cuando se atasca mi máquina de razonar.

1232. Las poetas y las guepardas son dos tipos de felinas que viven solas y orgullosas de sus manchas.

1233. Que no era tan importante saber si estaba medio lleno o medio vacío solo me di cuenta cuando perdí para siempre el vaso.

1234. Y esa bandera tuya..., ¿contra quién es?

1235. Me gusta la persona en la que me convierto cuando estoy con la persona en la que te conviertes cuando estás conmigo.

1236. Nos iría mejor si nos tomáramos las cosas con la paciencia que creemos que tienen los demás.

1237. No es humano si no se tambalea.

1238. Dormir nos libra de nosotros durante ocho horas y nos salva del suicidio todos los días.

1239. La humildad solo es la parte visible de tu iceberg.

1240. Amo a quienes tienen muchas patrias y a quienes no tienen ninguna, pero ¡qué miedo me dais quienes presumís de una sola!

1241. Si no puedes dominar tu caos bésalo.

1242. Después de toda la vida corriendo..., ¿alguien recuerda cómo se regresa a caminar?

1243. De nada te sirvió la escuela si no aprendiste desobediencia.

1244. Cuando alguna voz de mi cerebro me dice que soy capaz de todo, trato de decirle la corriente.

1245. ¡Abre un libro o prepárate para la obediencia!

1246. Me acuso de confundir el verso con la rabia, la rabia con la pasión, la pasión con el sexo, y todo con el amor.

1247. El atardecer es un poco de otoño todos los días.

1248. La sensibilidad es tan apreciada como el marfil de los elefantes y también a causa de ella te pueden cazar.

1249. ¿Y cuándo vais a resucitar los vivos?

1250. Con una sola regadera de besos ni te imaginas lo que te puede durar un cactus de persona.