751. Fue verte y sentir tu detonación.
752. La majestad nace de la seguridad de ser mirada.
753. ¿Quieres quedar conmigo porque te falta una víctima para llegar a cien?
754. Salvando ese cedro qué me importa el resto del bosque.
755. Todos dejan la pista libre cuando llega la mujer amarilla.
756. La que se cree avión llega a serlo.
757. No es la luz sino el calor tu problema y el del sol.
758. No a cualquier mujer le luce la petulancia.
759. Un solo taconeo tuyo vale por todas las cultiparlas.
760. ¿Podrías traducirme tu tormenta a poquitos de lluvia fina?
761. No se le dice "preciosa" a la dinamita.
762. No se puede adelgazar a las estrellas.
763. Rebosas de amarillo mujer hasta el borde.
764. Belleza y arrogancia es doble belleza.
765. Plagado de primavera viene este invierno.
766. A mí no me trates con aires de homínida superior.
767. Puedo resistir la magnitud de tu belleza, no su insistencia.
768. A ti te hablan las amapolas no por flores sino por rojas.
769. De lejos eres una tormenta tan hermosa que parece que vas a lanzar rayos de chocolate.
770. Aquí llega la recién salida del centro de la tierra.
771. Apenas me doy la vuelta y ya te ha salido una nueva rama.
772. El patio ya lo tenía pero tú eres mis ganas de jugar.
773. Más conquista la que solo quiere parlamentar.
774. Adónde vas con esa cara de haber nacido donde cae la catarata.
775. Se te puede imitar el tejado, jamás el maullido.
776. Mujer de muchas páginas se escapa del folio.
777. Lo que parece perfecto a ojos de quien ama seguramente lo es.
778. Qué fácil atropellas a quienes quieren dejarse atropellar.
779. Nunca dejan de crecer las plantas que son miradas.
780. Hermosa será también tu calavera.
781. La lluvia y el amor son hermanos gemelos.
782. ¿Creéis que para hacer una estrella basta con un cubo de pintura amarilla?
783. Con la mitad de lo que emanas se acabarían todos los desiertos.
784. Tu sustantivo resiste todos mis adjetivos.
785. Si te pasas mucho tiempo mirando a un tulipán puede saltarte un león.
786. Cuando tú apareces es hora de cerrar todos los ataúdes.
787. Cómo rabia el búho ante la oropéndola que canta sin explicar nada.
788. Contigo tengo una memoria de tres sótanos.
789. Si tuviera tus ojos yo también saltaría por encima del fuego.
790. Siempre apareces como si nunca te hubiera visto antes.
791. Voy despacio contigo, que nadie se leyó la Biblia en una noche.
792. La que no sale en el telescopio es que vive todavía más lejos.
793. Ni a ti ni al mar os encuentro ninguna explicación.
794. Ella nunca llega, ella ya estaba.
795. De la profundidad del pozo se deduce la cima.
796. Muchas mujeres he visto y ninguna rompe como tú contra el acantilado.
797. La que suena a verdad no necesita tocar el piano.
798. Tú eres viento solidificado.
799. Déjame masticar la luz que me alumbra.
800. Eres silenciosa como un libro ardiendo.